Mermelada casera de moras silvestres

El final del verano nos trae un delicioso fruto rojo, las moras silvestres. La moras son el fruto de la zarzamora, una planta de porte arbustivo y trepadora combatida por los agricultores en sus campos de secano por ser muy invasiva y, característica por sus pinchos en forma de garra y por sus frutos rojos y negros que encontraremos a final del verano o principios de otoño, en mi caso siempre a mitad de agosto. Ya podemos encontrar también moras congeladas en grandes superficies comerciales, en este caso, habría que descongelar completamente la fruta antes de prepararla.

Para elaborar esta mermelada recolectaremos los frutos maduros, los negros, de entre aquellos que veamos más jugosos y brillantes. Esto es entretenido ya que el tamaño del fruto es muy pequeño, similar al de un garbanzo, pero es también la excusa perfecta para pasar un rato de excursión por el campo con los pequeños de la casa. A la hora de recolectar la fruta es aconsejable protegerse con ropa larga para evitar arañazos en la piel con los pinchos de la zarzamora. Unas deportivas y un pantalón largo no estarán de más.

INGREDIENTES PARA LA MERMELADA:

    • 1.100 g de moras
    • 600 g de azúcar
    • Zumo de medio limón

Con estas cantidades tendremos para rellenar 4 botes de 340 g.

ELABORACIÓN:

La elaboración de la mermelada casera, si bien se puede hacer de formas rápidas, requiere de paciencia si queremos obtener el mejor resultado.

Lo primero que haremos será lavar bien las moras en un escurridor. Seguidamente las introduciremos en una cazuela junto con el azúcar y el zumo del limón, mezclaremos bien con la ayuda de una cuchara o espátula, y taparemos la cazuela dejando que macere todo junto durante 12 horas. Como he dicho una buena mermelada requiere de paciencia y el motivo de este tiempo de maceración es el de que se potencie el sabor de la fruta. En este punto, quiero añadir que las medidas clásicas para elaborar una mermelada son el mismo peso en azúcar que de fruta, pero yo prefiero aligerar un poco la carga de azúcar obteniendo una mermelada más saludable ya que esto tampoco va a afectar mucho a su posterior conservación.

Transcurrido el tiempo de maceración procederemos a esterilizar los tarros que deberán ser de cristal con tapadera roscada metálica. Se pueden comprar en ferreterías aunque yo reutilizo los comprados en supermercados de otras mermeladas. Para esterilizar los tarros, los introduciremos en una olla o cacerola y los cubriremos completamente de agua, introduciendo también las tapaderas por separado. Llevaremos todo a ebullición durante, al menos, 10 minutos. Transcurrido este tiempo retiraremos la olla del fuego y dejaremos que los tarros se vayan enfriando dentro del agua. Cuando los saquemos, será muy importante hacerlo sin tocar el interior de los tarros o de las tapas. Yo lo hago con unas pinzas de acero que también tengo la precaución de esterilizar junto a los tarros.

Pasaremos ya a preparar la mermelada llevando al fuego la cazuela con la fruta macerada junto al azúcar y el zumo de limón. Coceremos a fuego medio removiendo de vez en cuando entre 30 y 60 minutos. En mi caso prefiero tener al fuego durante 60 minutos para que la fruta se ablande y se vayan despegando los granitos de las moras. Al terminar la cocción la podemos pasar por un pasapurés si buscamos una textura más fina y homogénea. Yo particularmente la dejo tal cual está porque me gusta encontrar la fruta más entera al consumir la mermelada.

CONSERVACIÓN:

Una vez elaborada la mermelada tocará rellenar los tarros de cristal. Para ello yo lo hago con una cuchara sopera, pero podéis comprar en ferreterías unos embudos diseñados a este propósito. Hay que rellenarlos sin que la fruta llegue a tocar la tapadera, es decir, dejaremos más o menos un centímetro de espacio entre la fruta y el borde del tarro.

Toca ahora elegir el método de conservación adecuado para que no se nos estropee la mermelada y la podamos consumir a lo largo del año. Recordad que la zarzamora sólo da fruto una vez al año. Para ello tenemos dos técnicas:

Técnica 1.- Rellenaremos en caliente los tarros y los cerraremos bien. Los pondremos boca abajo de forma que la tapa toque la mesa y los dejaremos así, como mínimo, hasta que se enfríen o mejor durante 24 horas. Esto hará que se cree el vacío dentro del tarro. Con este método de conservación la mermelada se mantendrá bien durante 6 meses pero deberá estar guardada en la nevera.

Técnica 2.- Pasteurización de la mermelada. Rellenamos los tarros y los cerramos bien. Después los introducimos en una olla o cacerola y los cubrimos completamente de agua. Llevamos a ebullición durante 30 minutos y los dejamos enfriar dentro del agua. Una vez fría el agua, sacamos los tarros, los secamos y ya los podemos almacenar en un armario de la cocina. Mediante este proceso, conseguiremos dos cosas: hacer el vacío en el interior del tarro y pasteurizar la mermelada. El beneficio es que la mermelada se conservará bien al menos durante un año y la podremos guardar en un armario de la cocina o despensa, es decir, no se necesitará frío para su conservación mientras no se abra el tarro. Personalmente prefiero esta forma de conservación. Como consejo se pueden introducir unos trapos debajo de los tarros y entre ellos cuando los estemos hirviendo para evitar que se puedan romper.

PRESENTACIÓN:

Es importante etiquetar los tarros con la fecha de elaboración e incluso con el número de ellos que tenemos para saber luego los que nos quedan en la despensa. También me gusta añadir en la etiqueta el lugar donde hemos recolectado la fruta.

Por último si queremos dar un toque rústico a la presentación de los tarros, podemos ponerles un sombrero de tela o de papel por encima de la tapa y atarlo con un cordel. Queda muy bonito si vamos a hacer un regalo.

Y ahora, a disfrutar de esta magnífica mermelada que es todo un espectáculo de color y una explosión de sabor. La mermelada de moras, en mi casa, es la reina de las mermeladas.

2 comentarios en «Mermelada casera de moras silvestres»

  1. Hola, Juanjo.
    Estic desapareguda per motius personals i també perquè el meu ordinador ha faltat sense avisar. Quina faena m’ha fet!
    Entre a IG i descobreix la mermelada i el teu blog, que no sabia que tenies.
    M’encanta la mermelada de mores i em poeta molts records d’infantesa.
    Ara per ací no en trobe, és estrany però no en veig.
    Preciosa tradició familiar que de segur, els teus fills no oblidaran.
    Una besada forta.

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    1. Hola Marisa!
      No escric molt al blog, el tinc per a escriure coses més personals. Receptes de cuina només tinc un parell, però aquesta l’he volguda compartir perquè ens agrada molt fer-la. Els xiquets s’ho passen benissim i m’ajuden a fer-la. Voldria que algun dia ells continuen la tradició si no s’acaben les mores.
      Tens raó que ja no se’n veuen. Nosaltres pugem a la serra a agafar-les a un lloc on no es tiren herbicides i fins ara, sempre en trobem al mateix lloc. Enguany amb aquesta calor, fins i tot els esbarzers estan patint i ens ha costat més agafar-les.
      Marisa siga el que siga, espere que estigueu tothom bé 🙏 i tornar-te a llegir aviat.
      Una besada molt forta!

      Me gusta

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